La ONU respaldó la proyección Equal Earth: qué dice realmente la resolución
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Escrito porJordan Hale — Writer, Oh My Maps!
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El viernes 4 de septiembre de 2026, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución A/80/L.104, titulada “Corregir el mapa: reequilibrar la representación cartográfica global y promover una representación equitativa de las regiones del mundo, en particular África”. La votación fue de 164 a favor, 1 en contra y 6 abstenciones. El único voto en contra fue el de Estados Unidos. Se abstuvieron Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania.
En cuestión de horas la noticia estaba en todas partes, y casi todos los titulares decían alguna versión de “la ONU adopta un nuevo mapa del mundo”. No fue eso lo que pasó. Lo que ocurrió de verdad es más interesante, y si haces mapas para vivir o para una clase, la diferencia te importa.
Qué hace la resolución
El texto lo presentó Togo en nombre del Grupo Africano, con el respaldo de la Unión Africana y de la campaña Correct the Map que Africa No Filter y Speak Up Africa lanzaron en agosto de 2025. Su parte dispositiva pide un uso más amplio de las proyecciones equivalentes, y nombra específicamente la proyección Equal Earth, en los contextos donde el tamaño relativo de los continentes sí significa algo: educación, medios de comunicación y plataformas digitales.
Ese es todo el mecanismo. Es una recomendación dirigida a gobiernos, escuelas, organismos internacionales y empresas tecnológicas.
Qué no hace
Cuatro cosas que la resolución no es, y que se contaron como si lo fueran:
No es vinculante. Las resoluciones de la Asamblea General son recomendaciones según el artículo 10 de la Carta de la ONU. Ningún país, editorial o plataforma adquiere una obligación legal con este texto.
No prohíbe Mercator. La resolución preserva explícitamente Mercator para la navegación marítima y aérea, que es el trabajo para el que se inventó y que sigue haciendo mejor que ninguna otra.
No sustituye a un mapa oficial de la ONU, porque nunca existió uno al que sustituir. La Sección de Información Geoespacial de la ONU dice con claridad que la Secretaría no prescribe proyecciones; sus propios mapas han usado Robinson, Winkel Tripel o Eckert IV, y ninguna de esas es equivalente. El emblema de la ONU adoptado en 1946 es una proyección acimutal equidistante y sigue igual.
No fue una decisión técnica. Esto fue la Asamblea General en sesión política plenaria, no UN GGIM ni ningún organismo cartográfico. El marco del debate fue la representación y lo que la resolución llamó justicia cognitiva, no el álgebra de las proyecciones.
Lee las fuentes primarias
Tres documentos zanjan casi todas las discusiones que circulan por internet:
- El acta de cobertura de reuniones de la ONU, que trae el título completo, la signatura A/80/L.104 y el recuento nominal.
- Noticias ONU, que confirma el carácter no vinculante y la lista de destinatarios a los que se dirige el texto.
- La explicación de voto de la Unión Europea, que es el más preciso de los tres. Afirma que el alcance es estrictamente educativo, que nada en el texto afecta a la soberanía ni a las fronteras, y que la UE no respalda ningún sitio web ni ningún conjunto concreto de mapas publicados bajo el nombre Equal Earth.
Ese último punto no lo recogió casi nadie, y es un correctivo útil frente a una cobertura que trató Equal Earth como si se hubiera certificado un producto concreto.
Qué está cambiando ya
A los pocos días de la votación, varias instituciones nacionales empezaron a moverse, y el caso más instructivo es Francia.
El ministerio de Asuntos Exteriores francés abandonó Mercator, pero adoptó Eckert IV, no Equal Earth. Eckert IV también es equivalente, así que la decisión cumple el fondo de la resolución ignorando la proyección concreta que nombra. Es la prueba más clara de que aquí no se creó ningún estándar global. La resolución marcó una dirección; las instituciones eligen su propia proyección dentro de ella.
Agencias estadísticas de otros países han publicado sus propios mapas mundiales en Equal Earth en el mismo periodo, en varios casos apoyándose en trabajo anterior a la votación. Una recomendación sin fuerza detrás avanza cuando aterriza sobre instituciones que ya estaban a medio camino.
Por qué esto es una pregunta real y no un gesto
Sería fácil archivar todo esto como política simbólica. Conviene resistirse, porque la queja de fondo es aritmética, no opinión.
En un mapa Mercator, Groenlandia se lee más o menos del tamaño de África. África es unas catorce veces mayor. Eso no es una interpretación, ni es un defecto de la percepción de nadie. Es lo que la proyección hace, por diseño, a cambio de la propiedad que la vuelve útil en el mar. Todo mapa temático construido sobre Mercator hereda esa inflación, y un mapa coloreado por un valor por país la hereda directamente en la impresión con la que se queda el lector.
El argumento de la resolución es que la mayoría de los mapas que la gente mira de verdad, en libros de texto, gráficos de prensa y aplicaciones, no son cartas de navegación y no ganan nada con ese intercambio.
Compruébalo tú mismo. Construye un mapa mundial y cámbialo entre Mercator y Equal Earth. Tus colores, etiquetas y datos sobreviven al cambio, así que lo único que cambia es el argumento que hace el mapa.
Abrir el editorPor dónde seguir
Este artículo es la columna vertebral de los hechos. Los cuatro siguientes toman un hilo cada uno:
- ¿Qué es la proyección Equal Earth? cuenta de dónde viene, qué preserva y qué sacrifica.
- El tamaño real de África recorre la distorsión con los números en la mano.
- Proyecciones equivalentes frente a proyecciones de compromiso es la decisión práctica, porque equivalente no es automáticamente la respuesta correcta para tu mapa.
- Cómo hacer un mapa Equal Earth en línea es la versión con las manos en el editor.
La versión corta
La ONU no cambió el mapa del mundo. Votó, casi por unanimidad, recomendar que cuando el tamaño de los lugares importe uses una proyección que acierte con ese tamaño. Esa recomendación no tiene fuerza legal, y no le hizo falta. Hubo instituciones que empezaron a actuar en cuestión de días, y no todas eligieron la misma proyección.
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